El Centro de Estudiantes de Torrefuerte quiere dejar una huella en su historia

Una generación que no solo transita su último año, sino que construye legado

El Colegio Torrefuerte vive un momento histórico. Por primera vez, cuenta con un Centro de Estudiantes, liderado por alumnos de la primera promoción, así como algunos chicos de promociones menores, quienes asumieron el desafío de representar, impulsar iniciativas y dejar una base sólida para las futuras generaciones.

Ser los primeros no es una tarea sencilla. Implica abrir camino, tomar decisiones sin antecedentes y, sobre todo, construir desde cero. Así lo expresa su presidente, Tomás Pointis, alumno del 3ro. de la media, quien destaca tanto la responsabilidad como el orgullo de este rol.

“Ser presidente es un peso muy grande, porque es algo que hay por primera vez en el colegio, pero también es increíble tener la posibilidad de cambiar las cosas, de dejar un legado y que los más chicos puedan decir: yo quiero hacer eso, yo quiero ayudar”.

Esa misma visión es compartida por el vicepresidente, Álvaro Rojas, quien ya venía de formar parte del equipo el año anterior, cuando empezaron esta aventura.

“Queremos dejar una huella en el colegio, sabemos que no tenemos una referencia directa, pero buscamos hacer lo mejor posible para que los próximos centros tengan una base y una visión de cómo seguir creciendo”.

Un compromiso que nace del sentido de pertenencia

Muchos de los integrantes del Centro de Estudiantes crecieron en Torrefuerte. Para ellos, este rol representa una forma de retribuir todo lo vivido dentro del colegio. “Estoy en el colegio desde los 7 años, y poder ayudar a que siga creciendo me genera mucho orgullo”, comparte Tobías Franco.

En la misma línea, Miguel Benítez, el más joven del equipo (9no. grado), resalta el compromiso con los objetivos trazados. “Formar parte del Centro es muy importante para ayudar al desarrollo del colegio y de todos los alumnos. Nuestra meta es cumplir todo lo que nos propongamos durante el año”.

Innovar, crecer y proyectar el colegio

Además de representar a sus compañeros, el Centro de Estudiantes busca impulsar nuevas iniciativas y fortalecer las ya existentes, siempre con la mirada puesta en el crecimiento institucional.

“Siento que somos parte de una iniciativa innovadora dentro del colegio, queremos superarnos y hacer cosas cada vez más grandes”, afirma Rafael Carballo.

Por su parte, Arturo Ávila pone el foco en el desarrollo académico. “Quiero que el colegio impulse más los intercolegiales de ciencias como física, química y matemáticas, para seguir creciendo en prestigio”.

El desafío también pasa por dar a conocer la identidad de Torrefuerte hacia afuera, como lo señala Santiago González. “Somos la cara del colegio. Queremos mostrar lo que se hace acá, nuestra identidad, y cumplir con todas las ideas que tenemos”.

Organización, comunicación y trabajo en equipo

El funcionamiento del Centro implica una estructura organizada, donde cada integrante cumple un rol clave. Mariano Demestri, encargado de comunicación y redes, lo explica así:

“Estoy a cargo de los informes y avisos del Centro, y de comunicar cada actividad, ya sea deportiva, recreativa o solidaria, buscando siempre la mejor organización posible”.

Este trabajo en equipo se apoya también en el acompañamiento de docentes, pero con un fuerte espíritu de autonomía por parte de los alumnos. “Es una iniciativa nuestra, tomamos decisiones, con apoyo de profesores, y queremos dar el ejemplo para que esto continúe”, señala Mauricio Ávalos.

Sembrar hoy, para el futuro

Más allá de las actividades y proyectos, el verdadero valor del Centro de Estudiantes está en lo que representa: el inicio de una cultura de participación estudiantil en Torrefuerte.

“Esto es como plantar una semilla. Hay que seguir regándola para que crezca y se convierta en un árbol”, reflexiona Mariano.

Para Santiago Colarte, el significado es claro: “ser parte de la primera promoción y del primer Centro me motiva a dejar una huella en el colegio”.

Un último año con propósito

En medio de la emoción y la nostalgia propia del último año escolar, estos alumnos no solo se preparan para lo que viene, sino que eligen cerrar esta etapa dejando algo que trascienda.

Con compromiso, iniciativa y sentido de pertenencia, el primer Centro de Estudiantes del Colegio Torrefuerte no solo marca un hito en su historia, sino que abre el camino para todas las generaciones que vendrán.

Centro de Estudiantes 2026 – colegio Torrefuerte

1. Tomás Pointis – Presidente

2. Álvaro Rojas – Vicepresidente

3. Tobías Franco – Secretario de deportes

4. Arturo Ávila – Secretario de estudio

5. Mariano Demestri – Secretario de comunicación y redes sociales

6. Santiago Colarte – Tesorero

7. Mauricio Ávalos – Secretario de arte y cultura

8. Santiago González – Vocal

9. Rafael Carballo – Vocal  

10. Miguel Benítez – Vocal

Torrefuerte sede de un campeonato nacional de ajedrez

El Colegio Torrefuerte fue sede del Campeonato Nacional Sub 20 Absoluto y Femenino 2026, una de las competencias juveniles más importantes del ajedrez paraguayo, desarrollada del 27 al 29 de marzo.

El evento, organizado por la Federación Paraguaya de Ajedrez (FEPARAJ) y el Club de Ajedrez Peón Avanza, contó con el acompañamiento institucional del colegio, consolidando a Torrefuerte como un espacio que promueve el desarrollo deportivo e intelectual de los jóvenes.

La dirección del torneo estuvo a cargo de Víctor González Gauto, presidente de la FEPARAJ,  y el Prof. Silvio Balbuena, director del Colegio Torrefuerte, mientras que el arbitraje fue liderado por el AF Eric Riva, junto al árbitro adjunto AN Emilio Samudio, garantizando el correcto desarrollo de la competencia.

Durante tres jornadas de intensa competencia, el torneo reunió a 47 jugadores de distintos clubes del país, incluyendo ajedrecistas con títulos internacionales, lo que elevó significativamente el nivel del certamen.

La competencia se disputó bajo el sistema suizo a 7 rondas, con un alto nivel en cada partida y una destacada participación de jóvenes talentos que buscan proyectarse a nivel internacional. Los campeones del torneo obtuvieron el derecho de representar al Paraguay en competencias como el Sudamericano, Panamericano y Mundial Sub 20.

Uno de los aspectos más destacados fue la participación de alumnos del colegio Torrefuerte, varios de ellos viviendo su primera experiencia en un campeonato nacional de esta magnitud, lo que refleja el crecimiento del ajedrez formativo en la institución.

La realización de este evento reafirma el compromiso de Torrefuerte con la formación integral de sus alumnos, impulsando espacios que desarrollan habilidades como la concentración, el pensamiento estratégico y la disciplina.

De esta manera, el colegio continúa posicionándose como un aliado clave en el fortalecimiento del ajedrez juvenil en Paraguay, acompañando iniciativas que generan oportunidades de crecimiento para las nuevas generaciones.

De Paraguay al mundo

Con profunda satisfacción, el Colegio Torrefuerte acompaña a tres alumnos del 5° grado, Francesco Valenzano Bejarano y Josué Martínez Lesme (Club Guaraní), junto a Fabrizio Hermosa Castillo (Club Sportivo Ameliano), quienes viajarán a Barcelona, España, para vivir una experiencia única en la Barça Academy World Cup 2026, un prestigioso torneo internacional que reúne a jóvenes talentos de todo el mundo.

Seleccionados entre numerosos participantes por su talento y compromiso, los tres representarán no solo al colegio, sino también al país, en una competencia de alto nivel. Durante la conversación, los chicos compartieron lo que significó este proceso para ellos. “Aprendí el manejo del balón y el trabajo en equipo”, comentó Josué. Por su parte, Fabrizio destacó la importancia del grupo: “Nos apoyamos y nos complementamos muy bien entre los tres”. Francesco, en tanto, resaltó su crecimiento técnico:“Aprendí nuevas formas de rematar al arco, lo que me permitió mejorar mis habilidades como jugador”.

Más allá de lo deportivo, este viaje representa una oportunidad única de crecimiento personal. Para ellos, no solo significa competir, sino también conocer otro país y descubrir un nuevo continente. La emoción fue inmediata al recibir la noticia. “Muy feliz y emocionado”, expresó Josué, mientras que Fabrizio y Francesco compartieron la misma alegría ante esta oportunidad inolvidable.

El acompañamiento de sus familias también ha sido fundamental. “Nuestros padres están muy felices y orgullosos”, coincidieron, reflejando el apoyo constante en este camino. Al hablar de sus sueños, los tres fueron claros: seguir creciendo en el fútbol. Francesco sueña con convertirse en un jugador exitoso y ganar torneos importantes, mientras que Josué y Fabrizio anhelan vestir algún día la camiseta del Barça. Un objetivo común los une: representar a Paraguay en un Mundial.

Desde el Colegio Torrefuerte celebramos este logro y acompañamos a nuestros alumnos en este gran desafío, convencidos de que esta experiencia internacional marcará un antes y un después en su crecimiento deportivo y personal.

Familia y Colegio, una alianza que se fortalece en este 2026

El vínculo entre las familias y el colegio es fundamental para la vida escolar, especialmente en este nuevo año lectivo. Con este objetivo, conversamos con el profesor Carlos Paredes, quien está a cargo del departamento de familias del Colegio Torrefuerte.

Este 2026 es muy significativo porque la relación familias – colegio será unos de los ejes del año escolar. “Mi rol principal será ser nexo entre las familias y el colegio, estando siempre cerca de ambas partes”, comenta el profesor, subrayando la importancia de mantener un contacto constante entre la institución y los hogares.

Seguimiento cercano que potencia la educación

El acompañamiento entre ambos actores —familias y colegio— es clave, ya que favorece el desarrollo educativo y el crecimiento integral de los alumnos. “Este año buscamos trabajar más de cerca con cada familia, en todos los grados, para seguir consolidando la relación familia–colegio”, agrega.

Capacitaciones y apoyo especializado para las familias

El apoyo familiar es esencial para formar buenos estudiantes y futuros ciudadanos. “Nuestras familias podrán acceder a capacitaciones a través del programa Escuela de Padres, organizado por Familiarte, que cuenta con profesionales especializados en familia y educación de niños y jóvenes en distintas etapas, y que brindará un respaldo muy importante durante el año”, explica.

Un año histórico: primera promoción de egresados

El acompañamiento cercano adquiere un significado especial en el año en que la institución tendrá su primera promoción de egresados, sin dejar de lado a los demás alumnos. “Se trabajará con las familias desde el primer grado hasta el tercer curso de la media. Queremos que el colegio acompañe a los hogares, reconociendo que los padres tienen un rol principal en la educación de sus hijos y que nosotros estamos para apoyarlos en esa misión”, reflexiona.

Un mensaje para todas las familias

Finalmente, el profe Carlos invita a los padres a acercarse al Departamento de Familias. “Deseamos que sepan que existe un espacio donde pueden canalizar inquietudes y sugerencias. Queremos que vean al colegio como un aliado para brindar a sus hijos la mejor formación posible, y que crezcan siendo buenas personas, buenos cristianos, buenos ciudadanos y compañeros”, concluye.

Tradicional festival de villancicos en el colegio

En un colmado polideportivo y con el júbilo de los presentes, se llevó a cabo el tradicional festival de villancicos, un encuentro que reunió a todas las familias de la primaria de nuestro querido colegio.

Este año, además de las representaciones y canciones, vivimos un momento muy especial: el reconocimiento a los fundadores de la Asociación de Padres para la Educación Integral (APEI). Fueron homenajeados el Sr. Alberto Herreros Usher y su esposa María Cristina Ortega de Herreros, así como el Sr. Bruno Blanc y la Sra. María Emilia Recalde de Blanc, por la labor que dio inicio a este hermoso proyecto educativo.

También se destacó la trayectoria del profesor Fidel Antonio García Fernández, quien suma 34 años de dedicación dentro de los colegios de APEI.

Tras este emotivo homenaje, disfrutamos de las presentaciones de nuestros chicos del 1º al 6º grado, quienes engalanaron la tarde-noche con su talento, acompañados por sus docentes, por el profesor de música Elías Báez y por invitados especiales que se sumaron a la celebración.

¡Una verdadera fiesta navideña! Así cerramos un exitoso año 2025, deseando a toda la comunidad educativa unas felices fiestas.

¡Nos reencontramos en el 2026!

“Lo que traigo de casa: mi experiencia en Estados Unidos”

Carta de Thiago Vera

Mi experiencia en Estados Unidos marcó un antes y un después en mi vida. Estar lejos me hizo comprender de verdad el valor de la disciplina y la resiliencia que me inculcaron desde pequeño. Muchas de las cosas que estoy viviendo hoy me ayudan a organizarme, esforzarme y mantenerme firme en los momentos difíciles, y todo eso nace de lo que aprendí en mi casa.

Aprecio profundamente a mi mamá, mi papá, mi abuelo y mi tío Óscar. Cada uno, con su ejemplo y sus enseñanzas, me transmitió la importancia de la responsabilidad, la constancia y el trabajo bien hecho. Esa disciplina familiar es lo que me está permitiendo adaptarme, aprovechar esta oportunidad y crecer, no solo como estudiante, sino también como persona.

Esta experiencia me enseñó que lo que llevo de mi hogar es lo que realmente marca la diferencia en cualquier lugar del mundo.

Carta desde Irlanda: lo que aprendí al estar lejos

Por Mauricio Ávalos

Estar en Irlanda es una experiencia única que me ha permitido ver el mundo desde una nueva perspectiva. En estos meses he conocido a personas de distintos países, cada una con sus propias costumbres, idiomas y formas de pensar. Gracias a eso, aprendí a valorar las diferencias y a comprender lo amplio y diverso que es el mundo más allá de mi entorno.

Vivir en otro país me ayudó muchísimo a mejorar mi inglés, especialmente al convivir día a día con mi familia anfitriona y con amigos irlandeses. Pero más allá del idioma, descubrí que este intercambio me estaba enseñando algo aún más valioso: a ser independiente, a adaptarme, a tomar decisiones y a confiar más en mí mismo.

Al principio fue difícil estar lejos de mi familia. Me costó acostumbrarme a una nueva rutina, a un clima diferente y a la distancia de mi gente. Sin embargo, con el tiempo aprendí a disfrutar de todo: las conversaciones, los paisajes, las nuevas amistades y cada pequeño momento que hace que esta experiencia sea tan especial.

Hoy me doy cuenta de cuánto he crecido y de todo lo que aún me queda por aprender antes de que esta etapa llegue a su fin. Este viaje me cambió, no solo por lo que aprendí del idioma, sino también por lo que aprendí de la vida. Estar lejos de casa me hizo valorar más lo que tengo y entender que salir de la zona de confort siempre vale la pena.

“Más que aprender inglés: una experiencia que cambió mi vida”

Carta de Enzo Toñanez

Originalmente me anoté para aprender inglés. Creía que el viaje solo me serviría para eso; sin embargo, con apenas dos meses en Irlanda descubrí que ese fue el menor de mis aprendizajes. Hoy puedo decir, sin lugar a dudas, que mi experiencia como estudiante internacional ha sido la más enriquecedora que he tenido.

Nunca salí mucho de mi país. Además de Argentina y Brasil, nunca había estado en otro lugar, y ciertamente nunca había salido del continente. Pero gracias al programa de Rockbrook pude conocer una cultura totalmente distinta. Aprendí y me maravillé con las costumbres de otro país, y ahora tengo una visión más amplia del mundo. Vi paisajes y lugares icónicos, y viví el día a día en un entorno completamente nuevo. No conocía a nadie, pero tenía la certeza de que quería seguir estando allí.

Al principio me preocupaba no tener a mi familia cerca. Nunca me había separado de ellos por tanto tiempo. Sin embargo, la experiencia que tuve —no solo con la agencia y mi colegio, sino también con toda la gente que conocí en el país— fue extremadamente cálida y acogedora. Desde el primer momento me hicieron sentir cómodo. Cuando dejé de tener miedo, pude disfrutar y comprender lo variado que es el mundo.

Expandí mi pequeña burbuja conociendo personas de muchos países. Hice muchos amigos y todos me enseñaron algo de sus tradiciones. Gracias a ello, mi visión del mundo nunca fue tan amplia.

Si algo puedo destacar de mi viaje —que aún no ha terminado— es que fue la mejor decisión que pude haber tomado en mi vida. Recomiendo a quien quiera abrir sus horizontes, pero aún tenga dudas, que se dé la oportunidad. Estas son las experiencias que se viven una sola vez y que cambian por completo tu forma de entender el mundo.

Sinceramente, no podría estar más feliz: con Rockbrook, con St. Conleth’s y con mi familia —tanto la biológica como la de intercambio— por haber hecho posible esta aventura.

Tres familias, un legado que inspira

Toda historia tiene un comienzo, y el del colegio Torrefuerte está marcada por la fe, la confianza y el compromiso de las primeras familias que creyeron en este sueño educativo. Hablamos de las familias Pointis – Villasanti, López – Bobadilla y Toñanez – Delvalle, pioneras de este proyecto que nació con la firme convicción de formar personas íntegras y con valores cristianos.

Con gran emoción, la Sra. Marian Villasanti (mamá de Tomás, María del Pilar, Ignacio, Mariano y Gastón) recuerda cómo fueron los comienzos del colegio y lo que significó para su familia asumir este nuevo desafío: “Torrefuerte es un proyecto hecho realidad, del cual nunca pensamos que íbamos a ser parte. Cuando nos pidieron empujar y ayudar, dijimos que sí, porque fue una ilusión muy grande. Queríamos que nuestros hijos reciban la misma educación que nosotros habíamos recibido, y desde que empezamos a formar parte, el colegio superó todas nuestras expectativas, desde la calidad de los profesores, las familias y el acompañamiento que se brinda a cada alumno, que es algo esencial”, subraya.

Desde sus inicios, en el año 2015, el colegio se propuso construir una comunidad basada en valores, con una mirada integral hacia la educación y el crecimiento personal de cada alumno. Así lo recuerda el Sr. Mariano Pointis (papá de Tomás, María del Pilar, Ignacio, Mariano y Gastón): “Para nosotros, Torrefuerte fue un desafío muy grande, que empezó incluso antes del 2015, cuando nos contaron sobre este nuevo proyecto. Lo aceptamos, y con el paso de los años nos dimos cuenta de que valió totalmente la pena. Con la propuesta educativa que tiene el colegio, sumada al hermoso predio con el que cuenta, estamos convencidos de que se convertirá en uno de los mejores colegios del Paraguay”, reflexiona.

Las familias pioneras son parte esencial de la historia del colegio. Agradecen el acompañamiento constante de los docentes y la calidez de toda la comunidad educativa. En ese sentido, la Sra. María Liz Bobadilla (mamá de Fernando y Cecilia) resalta: “Soy mamá del colegio desde el inicio, cuando éramos solo tres familias. Lo que más valoro es cómo el plantel docente acompaña a los chicos y a las familias, de manera integral, no solo en lo académico, sino también en los valores, en la fe y en la formación del carácter. Nos llena de alegría verlos felices, fuertes y enfrentando cada desafío”, señala.

Por su parte, el Sr. Rubén López (papá de Fernando y Cecilia) comparte sus sensaciones: “El comienzo del colegio llegó justo cuando buscábamos una institución que combinara excelencia académica y formación en valores. Conocimos Torrefuerte gracias a las referencias de otros colegios de APEI, y hoy, diez años después, puedo decir que fue una decisión acertada de la cual no nos arrepentimos”, exclama.

El colegio es una gran familia que crece día a día. Tal como hace diez años, cada familia sigue demostrando su amor y confianza en la institución. En ese sentido, la Sra. Marlene Delvalle (mamá de Enzo, Paulo y Franco) destaca ese espíritu comunitario que los une: “Siento que todos los chicos tienen mucha seguridad, confianza y brillo en todo lo que hacen. Como familia también hemos crecido mucho, gracias al colegio, en un ambiente muy cómodo y seguro, donde nuestros hijos pueden desarrollarse plenamente” destaca.

A su vez el Sr. Héctor Toñanez (papá de Enzo, Paulo y Franco) también se expresa con orgullo: “El progreso de los chicos ha sido admirable, no solo en lo académico, sino también en lo deportivo y personal. Nos sentimos muy agradecidos con el colegio, que además ofrece un entorno natural privilegiado y espacios amplios para disfrutar”, afirma.

Con emoción y gratitud, rendimos este emotivo homenaje a las tres familias que apostaron desde el principio a este proyecto educativo. Su confianza y apoyo fueron el cimiento sobre el cual seguimos construyendo, día a día, una comunidad sólida y llena de valores.

Conociendo más sobre la historia de nuestro país

El Colegio Torrefuerte ha sido parte, durante el último año, de un valioso proyecto en colaboración con la Academia de Historia Paraguaya, institución fundada en 1895, dedicada al estudio y la investigación del pasado nacional. Para profundizar en esta experiencia, conversamos con el profesor Nicolás Paredes Pagliaro, docente del área de Ciencias Sociales, quien apoya esta iniciativa junto a estudiantes del tercer ciclo y nivel medio.

“La Academia de Historia Paraguaya busca involucrar a los alumnos en el estudio de la historia de su país. En la actualidad, este aspecto ha sido un poco descuidado y nosotros, desde el área de Ciencias Sociales, acompañamos este gran proyecto con el objetivo de motivar a los estudiantes a investigar y desarrollar nuevas habilidades”, explica el profesor.

El proyecto fomenta competencias esenciales como la investigación, la exposición oral y el pensamiento crítico. “Queremos que los alumnos se involucren plenamente con la historia del Paraguay. Cada viernes dedicamos 40 minutos a presentar los avances de las investigaciones realizadas durante la semana, las cuales culminarán con una gran exposición en noviembre”, comenta.

Actualmente, participan estudiantes de séptimo, octavo, noveno, primer y segundo año de la educación media, quienes encuentran en este espacio una oportunidad para profundizar en los procesos históricos que han marcado a nuestro país. “Desde 2024, los alumnos han estado realizando investigaciones guiadas, comenzando con la Guerra Guasú o de la Triple Alianza, para luego abordar temas más contemporáneos, como la dictadura de Alfredo Stroessner”, refiere.

Este año, el profesor Nicolás señala que están analizando los 35 años de dictadura, enfocándose en la etapa final de dicho gobierno, entre otros aspectos relevantes.

De cara a los próximos desafíos, menciona que el objetivo es integrar a más alumnos y realizar salidas pedagógicas que permitan conocer de manera vivencial los lugares y archivos vinculados a sus investigaciones. “Queremos que los chicos vivan la historia, que la experimenten y se sientan parte de ella. La historia es el punto de partida de nuestra identidad”, afirma.

Para cerrar, el profesor envía un mensaje a las familias de los alumnos: “Animen a sus hijos a participar y a conocer nuestras raíces, pues esto es fundamental para formar ciudadanos comprometidos con su país”.